¿Acaso el mundo no es sino la sombra de una nube que, no bien el hambriento de sombra la anhela, se disuelve…? (Ibn al-Mu'tazz)



viernes, 1 de noviembre de 2013

Las huellas





Por qué busco tus huellas
después de tantos años
no lo sé

huellas que hablen de ti
de lo que no pude saber porque permaneció agazapado
en la penumbra de otras vidas que no relataste jamás

tampoco yo me esforcé por seguir la silueta de su recorrido
y hoy cuando ya es demasiado tarde busco
que me expliquen tu construcción
y tus hábiles saltos y la capaz aceptación
que te llevó a ser un superviviente

ahora sé al menos que las huellas se dejan pisar
¿para contraer con su calor o para conducirnos a la prudencia?
tus huellas no pueden hablar por mis errores
ni yo puedo justificar a través de ellas mis propios desencuentros

si acaso cuando era el tiempo las hubiera comprendido
me las ofreciste pero no miré
¿tan viejo era tu suelo que no percibí su materia?
¿tan extrañas aquellas imágenes que no reconocí su lenguaje?
pregunto también a tus huellas por saber de mí

cuanto hoy nos sacude como ráfagas de tiempo
era entonces en apariencia inamovible
y el hijo advenedizo desestimó aquella advertencia
su error fue creerse hijo del destino
y nadie le hizo ver que el futuro
no el tiempo ni los planes ni las invocaciones
bebe del sustrato del origen donde habita la intención
y desde el que se traza su sentido

tus huellas urgen más que nunca en esta hora
que merma
pues el banquete donde los hombres se invitan
donde dicen que se acogen unos a otros se reduce
y él tu hijo aún quiere saber





* Joanne Leah foto


16 comentarios:

  1. Tremedo e intimista relato...Aún hoy se quieren seguir esas huellas que fueron pisoteadas...
    Besos,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Pat. Lo tremendo es que pasa el tiempo y no sabemos aprovecharlo para saber más de quienes nos precedieron. Cuando nos damos cuenta es ya tan tarde...

      Eliminar
  2. Las huellas, efímeras y sin respuestas ¿o están en la espuma que las bebe?
    Queremos saber y gracias a las preguntas, persistimos en la duda.
    Beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto, persistimos, pero no siempre los resultados son satisfactorios. Caminamos sobre enigmas. Un abrazo, Natàlia.

      Eliminar
  3. Recuperar a quien sembrò de huellas el camino...y dejò huellas de carne vivas...Un abrazo. carlos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Recuperación en el recuerdo, en nuestra mente, y obsesión por no haber sabido hacerlo a tiempo, en vida.

      Eliminar
  4. Las huellas permanecen siempre precisamente para remendarnos y jugar de nuevo con otro final.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Habrá que protegerlas, por lo tanto, y encontrarnos a nosotros mismos a través de ellas. Gracias, Carmen, por pasar.

      Eliminar
  5. Hola, esas huellas nos identifican como seres que aprendemos a amar, nunca es tarde, aunque ya no lo podemos enmendar en el pasado, pero nos queda el presente y el futuro para hacerlo mejor.
    Un abrazo
    Sor.Cecilia

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las huellas como aprendizaje de lo hondo, de la recapacitación, de la reflexión, del reencuentro, no sé si necesariamente hay que llamarlo amor o experiencia o método de vida, eso no importa. Lo decisivo es que nos permitan ahondar en nosotros mismos. El pasado no es corregible, pero comprenderlo, además de necesario y útil, permite construir el presente, obviamente. Un abrazo, Cecilia.

      Eliminar
  6. Difícil saber más, cuando el tiempo dejó q una huella pisara otra huella,...y solo el corazón quiere lo que ya no está, remediar algo q se le escapó en el instante preciso q ante su mirada estaba.
    La vida se nos escapa de las manos sin apenas ser consciente de ello, la mayoría de las veces, nos perdemos queriendo mirar a ése futuro q no está, q no sabemos si nos esperará.
    Conserva lo q tienes, guárdalo en el cofre de tu corazón... y siempre a tu lado estará y te enseñará q el AMOR, es la huella más importante q te quiso dejar.


    GRACIAS.

    Te sonrío con el Alma.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que la vida se escapa es obvio y contundente. De momento guardo y preservo la memoria, a ver si así se iluminan muchas claves de vidas inexistentes y de vivencias que tuvieron su justo tiempo. Gracias a ti.

      Eliminar
  7. Una conversación con el propìo YO, repleta de matices que expresan grandes inconformismos al tiempo que meditan sobre el significado de nuestro existir. Bello y profundo poema, Sombreado

    Tu nueva seguidora

    Fina

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es tan importante como decisivo conversar con el YO...Siempre es un diálogo recurrente y necesario, ¿no crees? Gracias Fina, por detenerte aquí. Un abrazo.

      Eliminar
  8. hermos reconocimiento al padre, a los orígenes y una prueba más de humildad frente al mundo y lo que somos...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bienvenida y gracias por tu comentario, Ico. El padre marca, y solo se entiende su proyección en los años que van avanzando. UN abrazo.

      Eliminar