¿Acaso el mundo no es sino la sombra de una nube que, no bien el hambriento de sombra la anhela, se disuelve…? (Ibn al-Mu'tazz)



martes, 16 de abril de 2013

Estás ahí






Has buscado el silencio entre los humanos 
pero los humanos huyen de él.

El silencio no se oye porque no es voz
ni se medita porque no es pensamiento.
No hay práctica del silencio
pues su utilidad no es medible.
No se define por un volumen
y no posee gravedad.
No se nombra por su consistencia duradera
sino por la fragilidad que compone su esencia.
No se percibe a la vista pues habita en su propia hondura.

El silencio no es nunca una palabra
cuya maternidad  proteja otras palabras.
Es una predisposición.

Pasa y tienes que recibirlo.
Llega y tienes que estar ahí.
Te embarga y tienes que entregarte.

Cuando desaparece no eres ya el mismo.




* Fotograma de la película El caballo de Turín, de Béla Tarr


domingo, 24 de marzo de 2013

El tacto





Quisiste tentar el tacto de las letras
porque decías: ¿cómo hacer duradero el perfil de una planta
o sujetar el dibujo de una nube
o conseguir que la raya del mar no se pierda
en una simple curvatura del ojo? 
Si escribo, vivo, me dijiste
dando a entender que todo es porque tú existes.
Yo me reí. Pero lo que me pareció ingenuidad u orgullo
 se confirmó entre tus manos:
en cada palabra escrita por ti había mundo
y el mundo que nos rodeaba, a ti y a mí,
no era el mismo sin  aquella lenta pero precisa arquitectura
que nombraba nuestros rincones habitados
e imaginaba los más inconcebibles
 antes de que nuestra presencia
se consumiera bajo una lengua de fuego.



* Fotografía de Tomatsu Shomei 


martes, 12 de marzo de 2013

Lenguaje





Una hoja habla porque ya está escrita.
Su savia es su tinta.
Procede de los minerales que nunca conocieron la luz
pero querían aprender a leer.
Entonces con el oleaje de los ríos que recorren sus entrañas
fecundaron la tierra en busca del lenguaje.
No hay muchos hombres que conozcan el alfabeto de una hoja.
Tiene infinitos caracteres
para poder expresar cuanto habita fuera de la vista.
Apenas deletreo algunos de sus signos
que me trasladan a oscuros secretos nacidos cuando yo era aún diáspora.
Por ejemplo, que antes de tu piel no hallé playa alguna
cuya superficie mimara tanto
la frágil superficie de mis manos. 




* Fotografía: Angèle Etoundi Essamba



martes, 5 de marzo de 2013

La hoja






He encontrado una hoja
moribunda
en el jardín del laberinto.
Por qué ha sido ésta y no otra
no lo sé.
Acaso mis dedos hablaron con ella
al tomarla
y supieron que podrían entender sus historias.
Acaso su mirada violácea
prefirió fijarse en mis mejillas
ajadas .
Acaso leyó en las últimas rayas de mi mano
aquello que no venía en las estrías
de su envés.
Fue una hoja a ciegas.
Como el azar
cargado de tinta
asió mi pensamiento
y lo envolvió en una pátina de ámbar.



* Imagen: Angèle Etoundi Essamba

sábado, 16 de febrero de 2013

Espacio mirada




Me preguntas: ese lugar
¿es un espacio extenso o un rincón?
¿Un desierto o un vergel?  
¿La hendidura de una roca donde refugiarse
o la casa edificada en lo alto del monte?

Tal vez no se trate de una superficie táctil 
ni de una dimensión donde el éter nos ubique.

¿Y si el ámbito que buscamos
es simplemente el movimiento?
Sus leyes nos hacen estar y el tiempo desafía
la gravedad de las ciudades deseadas.

¿Puede aquello que en apariencia es lo más insignificante
 ser habitado por los hombres impuros como yo?
Los que transcurren toda su vida sin conocerse
porque el conocimiento dispone sabiduría
pero también es una renuncia.

Una piedra o una brizna de hierba o un grano de arena
saben más de calor que los pies de un caminante. 
Una gota contiene más perímetro
que un océano que se disuelve en su totalidad. 

Una mirada amplía todas las medidas que habitamos
y cobija nuestras caídas. 

Dices: es ahí donde quiero estar.





* Fotografía de Martin Stranka.


sábado, 9 de febrero de 2013

Súplica




¿Oyes ese dulce sonido de madrugada? 
 Dices: serán las olas que transportan una orquesta 
para nosotros dos. 
Los arpegios, como pequeñas chozas,
 alzan lentamente un paisaje donde habitemos. 

 Llévame donde no muera, digo
en un arranque enajenado
hundiendo mis dedos en la arena de tu piel.

El océano no conoce las horas.

Llévame donde la muerte no tenga memoria,
insisto en mi caída. 
 Debe existir tal lugar.




*Fotografía de Martin Stranka


sábado, 26 de enero de 2013

Materia elemental





Te abres de par en par
 al destello de los astros que viaja desde lejos
para prender en ti.

 Recibes esa pizca de luz insignificante que te corresponde
con dolorosa satisfacción.

Pequeños mundos que no viste jamás se despliegan.
Te parece tan inabarcable la extensión
que crece incesante a tus pies.

¿Sabrás recorrer con acierto la senda de lo imprevisto?
Pero la luz es fuego cuando invade la materia
que porta tu nombre.
Y temes la humilde llama que devora
la consistencia  de tus últimas raíces.

Desmontando todas las figuras.
Frenando la vorágine de las palabras.

Menguante en las furias pero incapaz de mermar en el deseo.




*Fotografía de Martin Stranka


sábado, 12 de enero de 2013

Advertencia




Has pasado toda una vida anhelando 
aquello de lo que carecías. 
Apenas probabas un fruto que la bondad de la tierra 
y la ocasión de los hombres te ofrecía 
y ya envidiabas cuantos no alcanzabas 
o te estaban prohibidos. 

Ahora dices que quieres otro tiempo
que el vivido ha sido breve
que apenas has respondido a su llamada
y no has devuelto aún tus agradecimientos
como la generosidad de la vida se merece. 

¿Quién te dice que vas a poder?
¿Eres tan soberbio que crees que conoces algo
y que podrás ofrecer a quien todo lo posee tu ínfima sabiduría?

Y si las circunstancias se te brindaran más inhóspitas 
¿no temerías añorar la vida anterior? 

No desestimes ahora el bagaje que encorva tu cerviz
pues tal vez no te sirva 
en un territorio donde los rostros mudan
y cuyo corazón hay que explorar de nuevo.




*Fotografía de Lilya Corneli.


domingo, 6 de enero de 2013

Intrigante






¿De qué vestirá la desconocida 
cuando irrumpa en tu gozo?

No sabrá si hacerlo
con el alma de la curiosidad
ofreciendo la bondad de sus dones
o adornándose con el tejido del tiempo que es la ausencia
para deslumbrarte.

Tal vez elija los colores del enigma
aquellos que son también tuyos
desde antes de que te abandonaran al azar.

Con los que has cubierto tu piel salvaje.  




* Fotografía de Lilya Corneli


sábado, 29 de diciembre de 2012

Premonición





Los últimos días de mi vida
unas voces me hablaron: 
vuelves a nacer y ella vendrá a ti. 
Abrirá los surcos y alzará las olas. 
Su viento agitará crines de ébano. 
Ha domesticado la tormenta
y pondrá en las yemas de tus dedos una señal encendida. 

Abandona cuantos sueños de eternidad
te haya propuesto el destino
a cambio de su mano tendida.



* Fotografía de Alex Howitt


sábado, 22 de diciembre de 2012

Creciente





Nadie sabe por qué este planeta y no otro
capturó una región de luz que erraba extraviada.

Las apuestas del azar se juegan interminables en la materia
y los hijos del desafío las heredan con extrañeza
sin que sean capaces de comprender aún todo su valor.

El tajo refulgente acabó con el silencio.
Ardió la llanura y manaron las fuentes de las simas.  
 Los infinitos reinos de la vida poblaron cada rincón
en una sucesión de muertes y supervivencias.

Tantos seres se desalojaban mutuamente
como otros hallaban la manera de hacerse indisolubles.

Yo estaba cerca de aquel fértil creciente
que se expandía con osada lentitud a través del frío.
Permanecí a la espera.

Marcó a fuego cada uno de mis rostros.






* Fotografía de Angèle Etoundi Essamba. 


sábado, 15 de diciembre de 2012

Modestia de la posesión




Me confías que tus únicos tesoros son la gasa del vestido
y la desnudez de los pies.

Cuando yo me asombro del exquisito pudor
con que mencionas tus posesiones
sonríes desde el arco prieto de tus labios y callas.

Seguimos caminando y el viento despliega a su capricho tu túnica ligera.

Mis padres me enseñaron a apreciar el valor de los pies, dices,
y aprendí que con ellos puedo mantenerme erguida ante lo adverso
pues el poder de una mujer se multiplica en cada holladura.

¿Te basta con eso?

Soy mujer del éter
donde nada se necesita y nada te convierte en prisionera
donde la sumisión no existe ni acecha la rendición
donde la pasión no esclaviza y no se siente la sed.

Allá a la orilla de las olas sus pies se diluyeron en espuma.





* Fotografía de Angèle Etoundi Essamba


sábado, 8 de diciembre de 2012

Vertical




La primera ilustración fue una mirada.

De las miradas nacieron los colores húmedos
que los hombres quisieron tocar. 
Necesitaban estar seguros de que cuanto existía alrededor 
teñía también el estremecimiento y el asombro de sus cuerpos.

El arcoíris no nació curvo ni pletórico
ni  su función era circundar la tierra.
Fue una vertical de tiza 
arrancada a la intemperie.




* Fotografía de Angèle Etorundi Essamba.


sábado, 1 de diciembre de 2012

Ritmos





¿Quién dijo que se camina despacio
o que nos desviamos peligrosamente
o que las direcciones que tomamos son las prohibidas?

Nuestras sendas no saben de velocidades aunque sí de ritmos.
Por lo tanto no hay tampoco un único camino.
Como no hay dos compases idénticos
dos ojos con la misma luz
dos miradas con igual agudeza 
dos suspiros con exacta intensidad
dos palabras que se miren y reconozcan en sí mismas.

Escucho mis pisadas aplastando las sombras
mientras ellas hurgan en nuestros sueños.





* Fotografía de Angèle Etoundi Essamba


sábado, 24 de noviembre de 2012

Estéril búsqueda





¿Dónde está mi viejo amigo?

Podría decir que he venido desde lejos a buscarle
para aliviar su melancolía
y que no he llegado a tiempo.

Pero mis palabras serían indignas
y cometería una necedad si me propusiera ahora salvarme
con una decisión que me faltó desde hace tiempo. 

De nada sirve que saque una voz que ahogué en el silencio.
Sin que nadie me oiga te preguntaré:
¿Dónde estás, viejo amigo?

 No te atreverías nunca a decir
que te fuiste al destino de las hojas del otoño.

Te buscaré en cada uno de esos espejos dorados
siquiera para saber algo más de mí mismo.




  * Fotografía de Angèle Etoundi Essamba


sábado, 17 de noviembre de 2012

Desafío





Dicen que la edad apacigua

¿es la languidez o el abandono?

y que los deseos se desvanecen
que las miradas se enturbian
que las voces ajenas se escuchan sordamente
que el frío habita más los cuerpos

Pero la memoria que nos nutre y nos devora
¿quién es capaz de domarla si en su carrera desbocada
 no renuncia jamás a ser partida y meta?




*Fotografía de Angèle Etoundi Essamba



lunes, 12 de noviembre de 2012

Latencia




Deberé tomar la forma del insecto renacido
para saberme merecedor de los antiguos esfuerzos
 los que hicieron digna a esta especie que no ha muerto del todo. 

Esquivaré los pasos equivocados
 dejaré pasar el tropel de las bestias
y solo me acompañará el apagado caminar de los inocentes.

No me convocan las voces de la épica
ni me roza el estigma de los profetas charlatanes
ni consiento el puño febril de los mesías que destrozan el mundo.

Mi sitio es este.




* Foto de Angèle Etoundi Essamba



martes, 6 de noviembre de 2012

Llamarada




Si desde la ciudad incendiada
se extiende el fuego
¿quién ocupará después su solar baldío?

Quiero ser el nuevo habitante
el que atraviesa el agónico crepitar de la devastación
y rescata las últimas lágrimas

destilada humedad que amasa barro con las cenizas de mis pies.




 * Foto de Angèle Etoundi Essamba


martes, 30 de octubre de 2012

Caballito herido




Si encontráis un caballito herido
ensortijad con caricias sus crines. 

Dejad que su mirada de hontanar apacible
repose entre las estrellas. 

Que los latidos de su fatiga 
se acompasen en un nuevo corazón.

Que sus bufidos apagados
adquieran nuevos bríos. 

Fuese antes mariposa o gacela, 
¿qué vuelo, qué carrera 
no tendrá anhelo en emprender 
cuando sane de su caída?



martes, 23 de octubre de 2012

Mirada de la luz




Allí donde estás
por donde se rasga insinuante el día
el resplandor no levanta fronteras.

La luz llega para todos y se queda entre los que no renuncian.
Compartimos su don y deploramos su ausencia.
Es efímera pero permanece.
Solo el amante se puede permitir ignorarla.
Solo el preso aplaza la demora de su fulgor.
Solo el agonizante se pierde para siempre entre las brumas.

Báñate en los primeros destellos del amanecer.
Que cuando el sol llegue a mi cuerpo
traiga tu consagración.






*Fotografía de Angèle Etoundi Essamba